Me enredé yo solo y esto es lo que me salió…
www.myspace.com/medeliamusic
————–
AHORA CON SPOTIFY O EN YOUTUBE PUEDES ESCUCHAR TODOS LOS ARTISTAS RECOMENDADOS POR “PABLO MEDEL”, CLICA EN LAS FOTOS.
1- Bob Dylan – The Freewheelin’ Bob Dylan (1963)
El amigo de Dultuh, a solas con su guitarra y su poesía, te sopla en ese punto extraño que provoca dolor y placer al mismo tiempo. Creo que no he escuchado nunca algo tan auténtico, sincero y demoledor. Qué grande.
2- James Taylor – James Taylor (1969)
Un tipo de Boston de veinte años cruza el charco, le enseña sus temas a Paul MacCartney y el resultado es este primer disco. Nadie toca la guitarra acústica con tanto estilo. Los arreglos de cuerdas, de los de ponerse de rodillas.
3- Grateful Dead – American Beauty (1970)
Para mí esto es, junto con “The Band”, el folk americano en su mejor esencia. El Jerry García de los mejores tiempos cantando a coro con Bob Weir y compañía las canciones del músico y poeta Robert Hunter. Imprescindible.
4- Joni Mitchell – Blue (1971)
Un disco redondo. La sensibilidad rota más fina y personal de los setenta. Melodías de voz de otro planeta sobre armonías perfectas, con James Taylor y Stephen Stills. Da igual lo que toque (guitarra, piano o dulcimer). Todo lo toca bien, ay.
5- The Beatles – Let it Be (1970)
Sé que medio mundo se debate entre “Revolver” y “Rubber Soul”, pero éste tiene algo que lo hace para mí aún más grande: es el final perfecto para quien ya no puede tocar en directo y está destinado a explotar en mil pedazos por su marciana repercusión mundial.
6- Nick Drake – Pink Moon (1971)
Un año después, mientras Don McLean cantaba sobre el día que murió la música, en Inglaterra nacía esta joya del folk depresivo. Primeras tomas de una guitarra ronca que juega con la afinación, una voz única y una historia triste que te descoloca y coloca sin remedio.
7- Neil Young – Harvest (1972)
Es difícil elegir uno estando “After the Gold Rush”, “Comes a Time” o “Harvest Moon”, así que me decantaré por el más esperable, filarmónica de Londres incluida. Nunca antes había escuchado tanta fuerza contenida. De quitarse el sombrero… y lo que haga falta.
8- Counting Crows – August and Everything After (1993)
Sé que no es lo más representativo de los noventa (y soy consciente de que me salto los ochenta), pero sí es de los que más marcaron entonces; yo vivía en Estados Unidos y andaba ya trasteando con mis primeros temas. Aún hoy, las letras me vuelven loco.
9- Damien Rice – O (2002)
Reconozco que lo conocí tarde y, como muchos otros, viendo la película de “Closer”, pero al comprar el disco me quedé planchado en el sofá sin saber qué cara poner. Luego vi su directo y seguí alucinando. Lo que se hace en Irlanda no es normal. Véase, Glenn Hansard.
10- Iron & Wine – Our Endless Numbered Days (2004)
Si ya “The Creek Drank the Cradle” era una barbaridad, este segundo disco fue una grata sorpresa. Se mantenía el sonido acústico de baja calidad, pero ahora con banda y dando una lección de cómo crear climas con tan un solo acorde. Grande, San Bean.













Comentarios recientes